Guion 45º – LA PARÁBOLA DE LA SEMILLA DE MOSTAZA.

Evangelio de San Marcos 4 26-34 – 17 de junio de 2018 Parroquia N.S. Salas
Lectura del Evangelio de San Marcos, 4, 26-34

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
– “El Reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la
tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla
germina y va creciendo sin que él sepa cómo. La tierra va
produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después
el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha
llegado la siega”

Dijo también:
– “¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola
usaremos?

– Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla
más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta
que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros
del cielo pueden anidar a su sombra”.

Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a
su entender

Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba
todo en privado.

COMENTARIO DEL EVANGELIO PROCLAMADO
Nos encontramos aquí de nuevo al Cristo pedagogo, que a través de la
comparación de la vida del campo intenta acercar a los oyentes la
identidad y los valores del reino, es decir, el proyecto de Dios sobre el
mundo y sobre todos nosotros.

El reino es la semilla que gemina en el interior de las personas y va
creciendo; se hace espiga y después grano; hasta que llega la siega.

El Reino es una semilla muy pequeña que contiene en su interior suficiente
vida y vitalidad como para generar una gran planta.

¿Qué nos dicen a nosotros estos textos?
– En primer lugar, en las comparaciones de Jesús es necesario dejar
a un lado los criterios humanos de productividad y eficiencia,
beneficios y ganancias. Es decir, crecer y desarrollarse no es siempre
sinónimo de triunfo. Pues, el Reino es gratuito, y el aspecto que más
debería preocuparnos es ir correspondiendo esta gratuidad a Dios.

– Y, en segundo lugar, hay que fijarse -como en el caso de la semi

ORACIÓN
Tu amor y tu gracia
Tu amor y tu gracia me bastan…
lo vengo rezando
junto con María
hace mucho tiempo.
Pero no termino de vivirlo,
no termino de creerlo,
no termino de decirlo,
por eso, no dejo mi vida en tus manos
como si en las mías estuviera más segura.
Sigo creyendo
que en algún momento
me vas a dejar solo
y así provoco lo que quiero evitar.
No me dejo llevar por Ti,
pero Tú me sigues aceptando.
Tocas mi corazón
desde donde yo te dejo
que lo hagas,
pero nunca dejo
que me tomes por entero.
No te pido que me des
tu amor y tu gracia,
porque a diario
y desde siempre lo haces.
Te pido que me enseñes
a abrirte mis manos,
a abrirte mi corazón,
a abrirte mi vida,
y con ella,
toda mi libertad,
toda mi memoria,
todo mi entendimiento.
Tú me los diste
y no me los quitas.
Quiero aprender
a darte mi vida,
a entregarme,
como Tú entregaste la tuya.

Os informamos que el próximo encuentro será:
el viernes 20 de julio a las 19:30 (tercer viernes de mes).
Carme, Asun, Amparo, Manuel, Paco y Eulogi
La colaboración de : Mn. Manel Simó