Evangelio de San Marcos 1, 12-15
Reflexionaremos hoy sobre una de las lecturas del evangelio de san Marcos. Nos encontramos en el ciclo B y la lectura del evangelio correspondiente al I domingo de Cuaresma es san Marcos 1, 12-15. No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Ven Espíritu de Dios
inúndame de amor
ayúdame a seguir,
ven y dame tu calor
toma mi corazón
enséñame a servir.
Ven Espíritu de Dios,
ven a mi ser,
ven a mi vida.
Ven y dame tu calor,
ven a morar,
Maranathá

Lectura del Evangelio de San Macos 1 ,12-15
En aquel tiempo el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a
proclamar el Evangelio de Dios; decía: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia”

Comentario – reflexión sobre el evangelio proclamado
El primer domingo de Cuaresma el evangelio nos presenta siempre las denominadas tentaciones que Jesús sufre en el desierto.

El texto de Marcos es breve y no especifica las tres tentaciones, sino que se limita a afirmar que “el Espíritu llevó a Jesús al desierto, donde pasó cuarenta días y fue tentado por Satanás…”

El desierto, como figura bíblica, tiene un doble significado. Por una parte, es el lugar al que Dios llevó al pueblo de Israel, liberándolo de la esclavitud de Egipto y en el que puso a prueba su fidelidad. En este sentido, por lo tanto, el desierto es el lugar donde todos y cada uno de nosotros tenemos que esforzarnos para superar todo aquello que nos puede apartar de la fidelidad a Dios, y esto es lo que se denomina “tentaciones” … Por eso en el evangelio vemos cómo Cristo superó tres de las más frecuentes y significativas realidades que nos pueden apartar de Dios: el poder, la imagen pública y el dinero…

Cuando Marcos, en el evangelio de hoy, acaba con las palabras con que Jesús comenzó su misión, una vez había
superado las tentaciones: “convertíos y creed en la buena noticia”, nos está diciendo exactamente esto.

Ven Espíritu Santo, y ayúdame a mirarme a mí mismo con cariño y paciencia. Enséñame a descubrir todo lo bueno que sembraste en mí,

( tengamos unos minutos de silencio y meditación)
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Este año el Papa Francisco, en su Mensaje de Cuaresma, Nos anima a que aprovechemos estos cuarenta días para trabajar la fe, la esperanza y la caridad, las tres virtudes que son el fundamento de nuestra fe; y que las trabajemos en el terreno de la realidad concreta que estamos viviendo: tiempo de pandemia, con todas las consecuencias negativas que están afectando a tantas personas…

En la historia de la espiritualidad “hacer desierto” siempre ha significado buscar espacios para encontrarnos con Dios, y esta es una de las tareas que nos propone la Cuaresma: buscar espacios de oración, de silencio interior y de
reconciliación con Dios y con los demás… Aprovechemos, pues, esta Cuaresma, tiempo de gracia y de renovación.

El próximo encuentro: será el viernes 19 de marzo a las 19:30 (tercer viernes de mes) en la Parroquia Mare de Déu de Sales, Viladecans.

GRUP de VINE i VEURAS de las parroquias de Viladecans, Amparo, Carme, Roser, Eulogio, Manuel, Francisco, con la colaboración de Mn. Manel Simó.

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